Arco de Adriano Atenas
Monumentos Grecia julio 22nd, 2010El arco de Adriano en Atenas
Pocos monumentos romanos rememoran los tiempos en que Atenas era una ciudad romana. El emperador Adriano, gobernador en el siglo II d.C. era un ferviente admirador de la Grecia clásica; erigió un arco ornado que señalaba el punto donde terminaba la ciudad clásica y comenzaba la ciudad universitaria romana de la provincia.
La Atenas romana
Poco puede verse hoy en dia de esta ciudad romana debajo de la vegetación del parque Záppio y el yacimiento arqueológico detrás de las colosales columnas del templo de Zeus Olímpico, pero excavaciones recientes en la esquina del Zapéion apuntan a que en esta zona se levantan muchas edificaciones romanas, al menos hasta donde se encuentra el estadio construido por Herodes Ático. Los trabajos en el templo de Zeus Olímpico fueron abandonados hacia el año 520 a.C. al agotarse los fondos, pero Adriano finalizó su construcción y se dedicó el templo a sí mismo.
En este mismo siglo pero más tarde, Herodes Ático, un rico terrateniente griego y senador de Roma, edificaría el teatro de inclinadas gradas de la ladera sur de la Acrópolis como homenaje a su esposa, actualmente empleado para representaciones del Festival de Atenas. En el siglo I a.C., un sirio fue el responsable de la pintoresca torre de los Vientos, un octágono de mármol bien conservado que domina los escasos restos del ágora romana, decorada con ocho figuras en relieve, cada una de las cuales representa una brisa distinta, y en donde antaño existía un reloj de agua.
La Atenas bizantina
La Atenas bizantina apenas está representada; pueden verse en Plaká unas doce iglesias, muchas de ellas del siglo XI, mientras que otras se esconden por debajo del nivel de la calle a la sombra de los altos edificios modernos de la ciudad. Una de las más llamativas es Agii Theodóri, junto a al plaza Klafthmónos, construida en el siglo XI en el emplazamiento de una iglesia anterior. Tiene una característica planta cruciforme con una cúpula de azulejos; los sillares se realzan con lajas de ladrillo y está decorada con un friso de terracota con animales y plantas. La iglesia de Sotíra Likodímu en la calle Filellínon, data de la misma época, pero en 1845 la compró el zar de Rusia y redecoró su interior. Actualmente, lo emplea la pequeña comunidad ortodoxa rusa de la ciudad.
