Acropolis viajes
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La Acrópolis se denomina en griego a la parte fortificada y más elevada de la ciudad, se alza sobre una colina, con sus magníficos edificios: el Partenón, el Erecteion, o el templo de Atenea Niké. Estas maravillosas construcciones en mármol se levantaron durante el reinado de Pericles, a finales del siglo V a.C. en la edad de oro de Atenas. La mayoría de ellas se consagraron a Atenea, la diosa de la ciudad, y se adornaron con algunas de las mejores esculturas de arte griego, como las representaciones de los dioses esculpidas por Fidias.
Acrópolis viajes
Se recomienda comenzar la visita a la Acrópolis por la mañana o el atardecer para evitar el calor del mediodía y las multitudinarias visitas en grupo. Los bares de la Acrópolis son excesivamente caras por lo que conviene llevar provisiones de bebida y de comida.
El punto más elevado de la Acrópolis es la Roca de la Acrópolis; Atenea plantó el olivo como regalo para los atenienses, ganando así a Poseidón el favor de la ciudad. Este lugar fue utilizado como lugar de culto desde el neolítico. En lo alto de la roca, se encuentran los propileos, las entradas con columnas de los templos. Desde la prehistoria, en este lugar siempre ha habido un templo dedicado a la diosa de la victoria, ya que protege y vigila la zona más vulnerable de los ataques enemigos. Fue Calícrates quién ideó el Templo de Atenea Niké (Victoria).
La Vía Panatenaica era la ruta que seguían los atenienses cuando salían en procesión para ofrecer a la diosa Atenea un nuevo peplo (túnica amplia y sin mangas). El Partenón es un templo dórico, la máxima representación de la arquitectura de la Antigua Grecia. Dedicado a Atenea, guardaba una estatua colosal de la diosa en oro y marfil, creación de Fidias.